dislocado

y si no sintieras las consonantes
"amor" cómo sonaría?

quizá algún rengo todavía recuerda en su barba azulada
las extrañezas del enamorado poeta.

debieras suspirar con más pausa
y salsa de sangre
de frutillas
porque en las dunas que alguien dejó atrás,
una nueva frase de jazz
ronda por
tu cabeza.

yo
estoy incapaz de sentir,
viento de vida,
manantial de arena transparente,
dame ese beso prohibido
del que tanto hablan.

y vos luna

y vos luna intruzasa
que te volviste amiga del mar mareado
hay (¡ay!) si supieras las cosas, las cosas
que vi pasar,
los caminos
en tus vigilias que anduve soñando,
tu ojo pregunta
siempre lo mismo al sol,
y con el revés haces amor con oscuridades y fríos
de inviernos polares

cuando empezás a salir eres grande, poderosa,
anaranjada, manzana u roza
pero tras tu partida hacia el horizonte que creas y descreas
de oeste a este, de sur a norte,
todo se ve distinto
cuando se mira en un espejo tan radiante
como moneda antigua de plata y cuarzo,
un amor poco sano has elegido hilar noche tras noche,
hueso roido por los poetas santos.

exabrupto

hasta que se deslice certeramente la birome en el umbral de galletitas y confites poéticos;

otro cielo repleto de aviones de papel, y otro canal;
todos se pelean por el control remoto y los beso y la radio y la ropa.

y cotidianamente el sol se presenta con más energía panificadora,
y el dulce guitarrazo en la cabeza desnuda,
y los viajantes se suben a sus carruseles,
y
y
y
¡se acabaron las y!
en la librería
no puedo comprar más tarjetas
¡se acabó!
¡se consumió el tiempo!

y vuelve a brillar una mirada (si)
y la luna te saluda, el río te llama, el polvo auyenta, los ratones mudándose, los dados se detienen y solo queda luz, universo, mente derritiéndose en la magia, la hoja se da vuelta y el viento / suspira   con aroma / a desierto / en primavera / luego de las lluvias,
el disco está en cero, (alguien trae otro y presiona el botón cereza)
¡chau!
me voy a caminar por la orilla, rezo y rezo
por vos y por vos.

el trabajo más hermoso en la adolescencia es el de servidor de la buena locura

"De lejos volvi a mirarme, otra vez,
de repente senti esa sombra de mi ser
dando vueltas, quizás nada se me ocurriria
para organizar esta oscura actualidad.

La irrealidad mostro que puede ser fatal
nadar sobre la gloria adquirida en material,
los sueños se degradan con tan solo respirar,
el miedo a uno mismo te anestesia.

El destino falló, quizo ser lo que no soy, vistió
y adornó, pero nunca me atrapó."

Asum (asumliber.blogspot.com)
de un día en que lo insité a escribir poesia,
por supuesto, en mi cuaderno.

extirpar

la tinta se chorreó
sobre el rostro del
mimo,
en la televisión
siguieron publicitando cremas antiarrugas,
el tren zarpó sin pasajeros,
solo viajaban los restos
de un pueblo abandonado.

te amo

olvidando los viejos tangos
consejeros,
olvidando las palabras del diccionario
en desuso,
puedo decirte,
amor,
que te amo.

no siento ningun diente
de remordimiento,
ninguna gota de río salado,
siento,
amor,
que te amo.

tu risa es el sol, y tus rayos
se reflejan en la ardiente arena,
en todos los lados
a mi al rededor,
verás,
amor,
que te amo.

3182

el beso del sueño
y el poeta y el guerrero
envuelve con sus rosas
y palabras con tierra,
la habitación,
el poder
puede hacerte sufrir,
el amor
puede ser una batalla
o un lamento.

en pequeños diminutos puntos de luz

dormir, comer, sentir, que el sol
no sale, no duerme, se esconde,
saluda, se escapa
con la luna;
desobedecer, conjeturar, discernir, fluir
sobre el rio más sereno del oeste
hay historias que nunca terminan,
hay engranajes que nunca se parten,
canales, represas,
payasos y amigos,
y mendigos
de amor, y viejitos falderos o
adolescentes dañinas.
vestidos adictos,
sonido de león,
pervertidos con camisas de lluvia
y pantalón marrón,
piojos, alfombras, gorriones,
disociaciones,
poemas ensopados, martires palabras,
quince varas cabían en el tigre
pero solo cinco introdujeron,
cuarenta limones en la palma
de la mano del gigante.

las radios no pueden hablar de esta vida,
todos riñen y no gritan,
todos los martes alguien llora
y las mantas caen a las tres.

las bocinas del fantasma
lastiman por oblicuas,
decantan sin desear.

viejo

salí a buscar un sueño, a una persona, un ser,
y encontré miles de soñadores,
buscándose entre sí.

seis del diez

ovillar los olvidos
y cantarle envido a la desgracia
suturar las heridas fantásticas
dejar en vilo la
ignorancia, ser cada día mejor
que antes.

Sueño

-Te podés levantar en cualquier momento del día, Ine.
Vestida con su pantalón corto de jean y su musculosa verde reposaba en el sillón crema
-Sos el retrato de un ángel -la miré- acostada me trasmitís toda la paz y belleza que preciso-sonrió, sabiendo que me gustaba verla sonreír, era una felicidad de ambos.
En ese entonces tenía diez y ocho años y era el ser más hermoso que había conocido. Por eso no voy a describirla, lector, lectora, recuerde a alguna persona parecida que tenga, creo que todos conocimos uno o dos ángeles, ella era el mío.
Vivíamos en la misma ciudad y pasábamos mucho tiempo juntos. Estoy reviviendo en este momento el día que nos conocimos. Una mañana. Nos sentamos en el mismo banco de plaza a comer, y somos puertas abiertas, nos preguntamos casi simultáneamente si queríamos compartir el ritual.
No recuerdo de que hablamos, no importa, la conversación real transcurría en nuestras miradas. Grandes mundos interiores pensó una voz dentro mío. Ella, indescriptible, nosotros, increíbles.
A la tarde, sin citarnos, bajamos al mismo lugar, con guitarras. Segunda conexión sin palabras.

dolche

hola caramelo, bombón, helado, tu corazón es mio ahora, pero, prefiero, tus muslos, y conservar la linea poética, y no decir que con salsa de arándanos serías el postre que volvería loco a cualquier rey gourmet. recrean mi alma los acordes de sus voces, ángeles de amor y guerra, de miel y ambrosía, mermelada, de doncellas y el caballero que os degusta: habita el cielo y la dulce tierra ganada a la tiranía del sufrimiento y la melancolía; con estar aquí nos sentimos pagados, oh diosas del olimpo, por toda la eternidad en un instante, azúcar, morena, rubia, misterio y ternura, de mano y cabello, y perfume de mil flores, y la tan mentada figura de Venus multiplicada y esparcida, añadidos detalles, singulares, todos destellos de belleza, a esta altura solo un mate amargo puede salvarme.

si, si, ya sé

siempre luchó por el arte...el arte de la lucha.