yo soy dueño de una noche

yo soy dueño de una noche

         la sombra que camina
         en la habitación oscura

yo soy dueño de una noche

         que se sumerge
         en la profundidad
         del mar

yo soy dueño de una noche

         que vuela libre como paloma
         y llega
         y llega
         y llega

         que brota como lágrima
         o se evapora como palabra

ya ves

Y no sé si fueron las pastillas antipsicóticas o la abstinencia de alcohol, o quizá la sangre en la vena que se le fue acumulando de tanto pensar, pero empezó a escribir, alimentó su locura, dijo, tal vez, si no puedo frenarlo, pues, le daré cuerda, y así, lo estrafalario, eso que lo llevo a ser alejado de la sociedad, de repente, lo vuelve comunicativo, activo socialmente, ¡escritor!, toda la vida diciéndonos que era poeta, pero solo hacia paparuleadas, ¡verduras!, ¡por ahí venia la cosa!, tenia que safárcele un tornillo, eso no lo decía, lo que veía, nos inventaba una imagen de santito, de curado, de encausado, estaba bien chapita, pero vió, cómo es la vida, lo chapita, a la luz, es buena mercancía, una vez que representó el papel que la sociedad le había dado, él dejo de verse con malos ojos, se dio vida, ya la tenia, solo que por alguna puta razón se reprimía, ¡mi dios!, era bueno, ¡pero ya no le daban bola!, estaba buscando eso, la aceptación social, tuvo que darse cuenta así, hermano, ¡hay que ser uno mismo!, y cultivar lo suyo, qué decir, si tu jardín ya tiene todo crecido, como vas a talar todo, siempre vuelve, y claro, si es toda una vida, oculta, pero viva, ¡va madre!, ¡viva! y el gil, rompiendo por otra, no se cansaba la sociedad, hasta que se canso, y él también, se cansaron, nos cansamos de la idiotez, ¡el invento!, el invento era uno, del otro, del malo, invento del malo, seguro, cómo va a andar seguro, pobre chico, con lo malo siempre pasa eso, no se llega a ninguna parte, pero bueno, al fin, bienvenido sea, hijo, que siga así, que va bien, eso es, no me afloje, dele no más, que va bien, ea, vaya con dios, ¿eh?, y cuidado de volver a lo bobo, que usted es hombre, ¿eh?, ¿qué dice?, es un amor, ah, da gusto, así me gusta, crezca y traiga más de ese pan a la mesa, por fin, hijo, mil gracias al cielo, ...

Una palabra o dos

papeles de colores, esto es un despiole
los árboles no vuelan, ni son barriletes, ni son aviones

en cuaresma los asnos rezan, con pancartas y cervezas
demuestran lo que estudian, estudian y lo demuestran

no me oigas guardar silencio, vete y escucha el viento
la hoja que cae al suelo no se queda quieta mucho tiempo

tono de tinta negra, los ríos se bullen de risa sin rienda
mira los ojos de aquella, que ve hecho humo lo que sueña

en los lugares más remotos también hay alguien que me espera
así como el caballo galopa en direcciones millares y opuestas

canta la canción el mar, de no recordar los campos llanos
canta el juglar, canta el pájaro aún estando enjaulado

y descripto el límite reinante con la larga vara
se va el caminante a tronchar la cara del sol que en el horizonte nace
                      silbando bajo, pausado, tranquilo y pensante!

fábula de las estaciones - primavera


Un día la vida dijo a la primavera:
                                                    despierta, que hoy debes vestirte de estrellas

  la primavera, se levanto colmada, con frenesí todo dibujo, todo sembró, todo hizo florecer
                                                                                                                                       de estrellas,

hasta que la vida volvió:
                                       duerme, niña, que ya despierta tu hermano


y llamó al verano,
                           al otoño
                                        al invierno.


Al año siguiente, la vida nuevamente le dijo:
                                                                   despierta, que hoy debes vestirte de estrellas.

    la primavera, otra vez llena de alegría, todo regó, todo coloreo, todo hizo
                                                                                                                   de estrellas.


Pero un día, escuchó en la calle:
                                        que suerte que llego la primavera, ya no aguantaba el invierno, pero quiero
                                        que ya llegue el verano, para ir a la playa.


Pasaron los años, la primavera ya no se levanta apresurada, ahora que comprende la rueda de los sueños...
    llena de vida, todo lo azucara, todo lo descongela, todo lo abrillanta
                                                                                                          con estrellas.

recuerdos de carruajes


si de vuelta de repente
escuchas
esa música de violines y tambores
no te asombres
yo también he muerto de recuerdos
en las calles que recorrimos juntos

en los lugares donde construimos juntos

      ilusiones
que no eran más que papel y metal
y esfuerzo

y alma
de risas

porque a veces de vuelta de repente
escucho
o veo
tus sonrisas
tus gritos
como ecos en mi ser
veo tus ojos frente a la obra maestra
la alegría de seguir
y la alegría de nunca terminar

si vuelves a sentir
mi canto
que es el canto de todos
no te sientas solo
no te sientas sola porque es el canto de todos

no sientes nostalgia
porque todos sentimos nostalgia

es como morir sin morir

ella y yo y el espíritu santo

ella me quería
yo
no supe verlo

ella me buscaba
yo
me iba más lejos

     y como no hay fogata
                      sin leños

                       poco
                       a poco
                       la margarita
                       se fue pudriendo

      hasta que un día
      sin invitación ni aviso previo
                 lo velaron
                        junto al
                                 mar,
 al amor destinado a ser un poema
    de ignorancia y triste pena.

siento

siento
siento
un silbido viajando en el viento da contra mi
pregunto yo
quién anda tirando silbidos al viento

no va más

estábamos como sapos y pestañas, agrupados como sátiras de peluche,
no recuerdo mejor época, ni posterior entierro, la vida
pasa a veces así, congelada y a la venta, tan solo resta
hacer tejidos con los tientos, créeme
el color del vino puede teñir los amaneceres

Ajá

Había tanto para decir y tan pocas palabras, tanto que ver y apenas un par de ojos.
Nunca supimos cómo terminaba la historia, ni dónde el marco del cuadro, nadando en mar abierto, y sí, con agua que provocaba más sed.
Si tan solo hubiésemos estado desnudos, si tan solo no estuviéramos viajando...