poema

el poema aquí,
como tu rostro allá,
siempre,
para poder volver
y ver, que estás

nota

no hay oscuridad
porque hay fuego,
no hay soledad
porque están los amigos

aquí

este laberinto
esta vivo, y las
paredes se mueven,
o me persiguen,
o no me dan bola...
(ni el sol se salva)